jueves, 16 de abril de 2020




HISTORIA # 3

VISIONES.

En los días del encierro obligatorio, Pedrito, una mañana después de desayunar subió a la mansarda de su casa y comenzó a arreglar el gran desorden que encontró allí, caja por caja fue revisando, sacando lo inservible y dejando solamente los recuerdos especiales.

Al llegar el medio día, ya había separado mas de 15 cajas y desechado otro tanto con artículos para botar a la basura. Escuchó a lo lejos la campanita con que su amada anunciaba que el almuerzo estaba servido, bajó rápidamente por que tenia un hambre atroz después de esa jornada de aseo.

Sentados en la mesa, consumiendo un delicioso sancocho trifásico, Amelia, la hija, le preguntó a Pedrito que si había encontrado el cofre que le había dejado su abuelo Jaime días antes de fallecer, el, cariñosamente la miró y con una sonrisa de oreja a oreja dijo que no lo había encontrado aun, la jovencita le encargó a su progenitor que buscara con esmero ese gran tesoro, porque en él había dejado las gafas que el abuelo usaba para viajar en el tiempo, y que ahora en ese encierro ella quería volver a utilizar.

Después de dormir algunos minutos de siesta, Pedrito, subió nuevamente a la mansarda para continuar aprovechando el tiempo de ocio y buscar el cofre que le encargó su hija.

A la mitad de la tarde, Pedrito, encontró el preciado tesoro y gritó:

- Eureka, lo encontré –

Al escuchar semejante grito, Amelia y su madre subieron como unas gacelas hasta donde estaba Pedro con el cofre, la niña lo tomó con una alegría que contagió a sus padres con los deseos de abrirlo y compartir su contenido.

Amelia, al abrir el cofre tomó emocionada las gafas de su abuelo, y corrió a la ventana para mirar el horizonte con esos lentes que según el abuelo eran mágicos, porque con ellos hacía un viaje por el mundo.

Pedrito, al ver tan entusiasmada a su hija con esos lentes, se los pidió prestados para ver el hermoso atardecer que estaba ocurriendo en ese momento. Y para su sorpresa, al colocar los lentes en su rostro se le abrió el cielo y vio dos imágenes del planeta tierra desde el espacio tomadas en épocas diferentes de la historia, que lo hizo pensar en el enorme daño que el hombre le ha hecho al planeta azul.   


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6 comentarios:

  1. Solo cuando estamos perdiendo las cosas, es que les damos el valor que se merecen. Disfrutemos, admiremos, y valoremos lo que tenemos al lado: familia, trabajo, amigos y lo que EL CREADOR nos ha regalado la vida, Naturaleza. Esta vida es un Ratico nada más.

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    1. Gracias por tus palabras, me inspiran a continuar creando historias

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  2. Así como el día y la noche, lo bueno de lo malo, así mismo, en la madurez de nuestra existencia, aprendemos a conocer y reconocer la oscuridad de la luz, seamos faros de luz y verdad para quienes amamos.

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