HISTORIA
# 3
VISIONES.
En los días del encierro
obligatorio, Pedrito, una mañana después de desayunar subió a la mansarda de su
casa y comenzó a arreglar el gran desorden que encontró allí, caja por caja fue
revisando, sacando lo inservible y dejando solamente los recuerdos especiales.
Al llegar el medio día, ya
había separado mas de 15 cajas y desechado otro tanto con artículos para botar
a la basura. Escuchó a lo lejos la campanita con que su amada anunciaba que el
almuerzo estaba servido, bajó rápidamente por que tenia un hambre atroz después
de esa jornada de aseo.
Sentados en la mesa,
consumiendo un delicioso sancocho trifásico, Amelia, la hija, le preguntó a
Pedrito que si había encontrado el cofre que le había dejado su abuelo Jaime
días antes de fallecer, el, cariñosamente la miró y con una sonrisa de oreja a
oreja dijo que no lo había encontrado aun, la jovencita le encargó a su
progenitor que buscara con esmero ese gran tesoro, porque en él había dejado
las gafas que el abuelo usaba para viajar en el tiempo, y que ahora en ese
encierro ella quería volver a utilizar.
Después de dormir algunos
minutos de siesta, Pedrito, subió nuevamente a la mansarda para continuar aprovechando
el tiempo de ocio y buscar el cofre que le encargó su hija.
A la mitad de la tarde,
Pedrito, encontró el preciado tesoro y gritó:
- Eureka, lo encontré –
Al escuchar semejante grito,
Amelia y su madre subieron como unas gacelas hasta donde estaba Pedro con el cofre, la
niña lo tomó con una alegría que contagió a sus padres con los deseos de abrirlo
y compartir su contenido.
Amelia, al abrir el cofre tomó
emocionada las gafas de su abuelo, y corrió a la ventana para mirar el horizonte
con esos lentes que según el abuelo eran mágicos, porque con ellos hacía un
viaje por el mundo.
Pedrito, al ver tan
entusiasmada a su hija con esos lentes, se los pidió prestados para ver el
hermoso atardecer que estaba ocurriendo en ese momento. Y para su sorpresa, al
colocar los lentes en su rostro se le abrió el cielo y vio dos imágenes del
planeta tierra desde el espacio tomadas en épocas diferentes de la
historia, que lo hizo pensar en el
enorme daño que el hombre le ha hecho al planeta azul.
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Solo cuando estamos perdiendo las cosas, es que les damos el valor que se merecen. Disfrutemos, admiremos, y valoremos lo que tenemos al lado: familia, trabajo, amigos y lo que EL CREADOR nos ha regalado la vida, Naturaleza. Esta vida es un Ratico nada más.
ResponderEliminarGracias por tus palabras, me inspiran a continuar creando historias
EliminarAsí como el día y la noche, lo bueno de lo malo, así mismo, en la madurez de nuestra existencia, aprendemos a conocer y reconocer la oscuridad de la luz, seamos faros de luz y verdad para quienes amamos.
ResponderEliminarManifico relato
EliminarManifico relato
EliminarManifico relato
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