jueves, 16 de abril de 2020



EL BOSQUE ENCANTADO

En su recorrido diario por el bosque rumbo a la escuela, Alejandra, recordaba a su tía Julia que le enseñó a hablar con las plantas, y en cada paso que daba se dirigía con ternura a cada árbol que tenía frente a sus ojos celestes.

Un atardecer oscuro, de regreso a su casa, Alejandra, frente a un enorme y retorcido árbol de cedro vivió la experiencia mas especial de su vida, al ver como ese gigantesco tronco tomaba forma humana y claramente le dijo:

- Hola Alejandra -

Ella quedó paralizada del susto y no podía creer lo que estaba viendo, hasta que ese ser mágico la tomó del brazo para llamar su atención, ella reaccionó bruscamente dando un salto hacia atrás y tropezó con las ramas, estando en el suelo volvió a escuchar la voz que decía:

- No tengas miedo pequeña – 

Soy el rey Árbol y quiero agradecerte por las bellas palabras que nos dices cada vez que pasas por aquí, tus palabras son para nosotros alimento que nos hace crecer y aumentar nuestros deseos de vivir, y además nos hace recordar a alguien que en el pasado hacía lo mismo que tú haces, y desde hace más de 5 años, un día como hoy y sin despedirse, jamás volvió; todos estos seres que te rodean la han esperado desde aquel día para abrazarla y expresarle su cariño.

Cuando Alejandra reaccionó del susto preguntó:

- ¿Quién era esa mujer?

El Rey árbol haciendo una venia y aclarando la voz, dijo:

- Creemos que es tu tía Julia –

- ¿mi tía Julia?-  Exclamó la jovencita

- Sí, tu tía Julia, respondió el viejo cedro. - 

¡No puede ser! gritó Alejandra

¿Qué día exactamente fue el que aquella mujer no regresó?

- El 30 de abril de hace 5 años, contestó el viejo. - 

- ¡no puede ser!  ¡no puede ser! - volvió a gritar Alejandra –

¿Qué pasa mi niña? exclamó el árbol

Con unas enormes lagrimas bajando por sus pecosas mejillas Alejandra dijo:

Ese día fue para nuestra familia el día más triste de nuestra vida, porque ese día fue cuando encontramos a nuestra amada tía Julia ahorcada en lo más alto del ordeñadero.

Escuchando las tristes palabras de Alejandra, todos los árboles tomaron forma humana y comenzaron a llorar desconsoladamente por la noticia; Unos minutos después el rey árbol con palabras salidas del alma animó a sus congéneres y propuso nombrar a Alejandra como la princesa del bosque en reemplazo de su tía Julia, todos a una sola voz aceptaron la idea y Alejandra se convirtió en la princesa del bosque, y esta bella porción del planeta recobró todo su esplendor perdido un quinquenio atrás.

Jaime Eduardo Aristizábal Álvarez - Colombia 



8 comentarios:

  1. Me encantan tus historias! Las compartiré con mi familia ❤️ Gracias Jaime!

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  2. Bella historia como todas las que cuentas. Gracias por siempre

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  3. Que bella y tierna historia, es tan sentida que parece ser real.

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  4. Fascinante. En medio de árboles que cobran vida humana, este relato me transportó a mi niñez, en mi época de cuentos infantiles.

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