EL BOSQUE ENCANTADO
En su recorrido diario por el
bosque rumbo a la escuela, Alejandra, recordaba a su tía Julia que le enseñó a
hablar con las plantas, y en cada paso que daba se dirigía con ternura a cada
árbol que tenía frente a sus ojos celestes.
Un atardecer oscuro, de regreso
a su casa, Alejandra, frente a un enorme y retorcido árbol de cedro vivió la
experiencia mas especial de su vida, al ver como ese gigantesco tronco tomaba
forma humana y claramente le dijo:
- Hola Alejandra -
Ella quedó paralizada del
susto y no podía creer lo que estaba viendo, hasta que ese ser mágico la tomó
del brazo para llamar su atención, ella reaccionó bruscamente dando un salto
hacia atrás y tropezó con las ramas, estando en el suelo volvió a escuchar la
voz que decía:
- No tengas miedo pequeña –
Soy el rey Árbol y quiero agradecerte por las bellas palabras que nos dices
cada vez que pasas por aquí, tus palabras son para nosotros alimento que nos
hace crecer y aumentar nuestros deseos de vivir, y además nos hace recordar a
alguien que en el pasado hacía lo mismo que tú haces, y desde hace más de 5
años, un día como hoy y sin despedirse, jamás volvió; todos estos seres que te
rodean la han esperado desde aquel día para abrazarla y expresarle su cariño.
Cuando Alejandra reaccionó del
susto preguntó:
- ¿Quién era esa mujer?
El Rey árbol haciendo una
venia y aclarando la voz, dijo:
- Creemos que es tu tía Julia –
- ¿mi tía Julia?- Exclamó la
jovencita
- Sí, tu tía Julia, respondió el
viejo cedro. -
¡No puede ser! gritó Alejandra
¿Qué día exactamente fue el
que aquella mujer no regresó?
- El 30 de abril de hace 5 años,
contestó el viejo. -
- ¡no puede ser! ¡no puede ser! - volvió a gritar Alejandra –
¿Qué pasa mi niña? exclamó el
árbol
Con unas enormes lagrimas
bajando por sus pecosas mejillas Alejandra dijo:
Ese día fue para nuestra
familia el día más triste de nuestra vida, porque ese día fue cuando
encontramos a nuestra amada tía Julia ahorcada en lo más alto del ordeñadero.
Escuchando las tristes palabras
de Alejandra, todos los árboles tomaron forma humana y comenzaron a llorar
desconsoladamente por la noticia; Unos minutos después el rey árbol con
palabras salidas del alma animó a sus congéneres y propuso nombrar a Alejandra
como la princesa del bosque en reemplazo de su tía Julia, todos a una sola voz
aceptaron la idea y Alejandra se convirtió en la princesa del bosque, y esta
bella porción del planeta recobró todo su esplendor perdido un quinquenio atrás.
Jaime Eduardo Aristizábal Álvarez - Colombia
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Me encantan tus historias! Las compartiré con mi familia ❤️ Gracias Jaime!
ResponderEliminarBella historia como todas las que cuentas. Gracias por siempre
ResponderEliminarQue bella y tierna historia, es tan sentida que parece ser real.
ResponderEliminarFascinante. En medio de árboles que cobran vida humana, este relato me transportó a mi niñez, en mi época de cuentos infantiles.
ResponderEliminarUn final inesperado pero feliz
ResponderEliminarLos cuentos del bosque me gustan
ResponderEliminarMaravilloso
ResponderEliminarMaravilloso
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